Soñando en grande.
¿Cúal es tu ciudad de los sueños? ¿Dónde te gustaría vivir, aunque sea por un corto periodo de tiempo?
En mi caso, llevo años viajando y viviendo en diferentes países y ciudades intentando responderme esas mismas preguntas.
He disfrutado cada uno de esos lugares, pero aún no siento que haya llegado a ese lugar en el que la sensación de hogar y las oportunidades me hagan replantear mi estilo de vida un tanto nómada… Si es que se puede considerar nómada a alguien que vive entre uno o dos años en algún lugar y luego se muda.
Comenzar de cero no es algo que me resulte incómodo; por el contrario, siento que ya me acostumbré y lo encuentro natural.
Descubrir nuevos lugares, crear un nuevo grupo de amigos, conocer costumbres diferentes o adaptarme a una economía distinta. Estos son solo algunos de los pasos que hacen que comenzar en algún lugar sea desafiante; sin embargo, irónicamente, es algo que añoro cada vez con más frecuencia.
Vivir en culturas contrastantes me ha permitido abrir los ojos a las formas poco convencionales de entender la vida. Cada realidad es distinta y no puede ser juzgada bajo la mirada de la burbuja en la que crecí.
Reconozco mi privilegio ante ciertas realidades y, al mismo tiempo, analizo la perspectiva de aquellos que, aun con mayores privilegios que los míos, han tomado caminos retadores o cuestionables.
Ahora es mi turno. Llevo ya unos años soñando con vivir en esta ciudad construida entre montañas, donde los callejones huelen a picante y las voces son fuertes. Una ciudad con una arquitectura de otro planeta, donde los GPS enloquecen.
Intentar describir esta ciudad a quienes no la conocen se ha vuelto mi actividad favorita.
Dicen que estoy obsesionada con vivir en China. Llevo ya un año viviendo en este maravilloso país, pero mi sueño no está completo hasta que no tenga la oportunidad de descubrirme en esa ciudad.
He estado de visita y siento que me quedé corta. Quiero más y voy por más.
Soy yo, nuevamente dejando todo atrás y todo lo construido durante este año en Beijing para darme la oportunidad de construir eso que anhelo en la ciudad que me tiene soñando despierta.
Para mí, esa ciudad es Chongqing, la ciudad de la doble celebración, como me gusta llamarla. Contrastante y diversa. Una mezcla entre una ciudad enorme con todas las cosas buenas de una cultura milenaria, con un pasado manchado por la guerra, pero resiliente y progresista con el paso del tiempo.
Actualmente estoy en Vietnam. Llegué hace una semana para darle reset a todas mis energías. Estaré aquí por un tiempo buscando oportunidades que me den la posibilidad de hacer mi sueño realidad.
Ahora, con más dirección y propósito, todas mis energías están centradas en darle alas a mis sueños.
¿Y tú? ¿Qué decisión has tomado últimamente que te acerque más a eso que tanto anhelas?
